lunes, 28 de abril de 2014

Gracias Dios mio.


Gracias  Dios mío, por el corazón que en mi pecho late, por el aire que respiro, y  por los ojos con que miro.

Gracias te doy Padre mío, por la tranquilidad en mi vida, por la salud en mi cuerpo, por la sonrisa que da luz a mi día.

Gracias  Dios mío por los alimentos que hoy he recibido, por mi ropa, casa, trabajo y por que hoy iluminaste mi camino.

Gracias te doy Dios mío por las personas que están cerca de mí, por las lecciones aprendidas, y por sanar mi cuerpo si un día padecí.

Gracias te doy Padre eterno, por que hoy se que la razón viene de la mente y que la fe nace en el ama.

Desde hoy viviré en paz constantemente.

Gracias Dios mío pues descubrí que la vida es fácil, caminando a tu lado nada es imposible.

Solo hay que tener fe

Amén.



domingo, 2 de marzo de 2014

La promesa. que les hice.



La promesa que les hice.


Jueves, 8.30 p.m. En la obscuridad conduzco por la autopista 86 Reinosa – México.  Toda mi familia viaja dormida en nuestra camioneta.   Mi esposa, hijos, nietos y yerno, regresamos de un viaje corto a un balneario en el estado de Hidalgo, que dicho sea de paso, es un paraíso: El Tephe
 El Tephe es un parque acuático recreativo enorme, entre otras cosas, hay una alberca de olas, áreas verdes, aguas termales, toboganes y comida con sabor a provincia.
 Todo el día nos la pasamos en el agua. Yo estuve tres horas en la alberca de olas, un pequeño descanso,  una cerveza helada y a nadar otra vez, lento y suave.  El agua tibia y yo, éramos uno solo.  De vez en cuando abrazando a mi esposa, quizás  alguno de mis hijos o tal ves algún nieto. En estos paseos cortos, trato de aislarme de vez en cuando,  es decir, busco aislarme, pues disfruto mucho la soledad, en ella, busco paz en mi interior y mi familia me lo permite.
Hacía algún tiempo les había prometido ese viaje.
Hoy se cumplió la promesa.
A punto de llegar a casa, todos comenzaron a estirase y bostezar  como cuando suena el despertador,  por el espejo retrovisor vi a todos con los rostros enrojecidos  recuerdo de ese día de diversión.  Comencé a escuchar que platicaban, todos coincidían en una cosa; Estamos cansados y tenemos  hambre”
¿A caso yo no tenía hambre?  ¿A caso nunca me canso?

Al parecer el papá nuca se cansa, de ser así… ¿Con quién se quejaría?

 A veces me pregunto: ¿Por que esos días, que se supone, son para descansar, regresamos más cansados?

Después de someterlo a votación, la decisión fue que cenaríamos pizza pues  nadie tenía ganas de cocinar,  solo querían  comer y descansar (?), así que tendríamos una breve parada en un centro comercial.

Como todos venían cansados”,  solo mi hija Alison y yo descendimos de la camioneta.
 En la oscuridad del estacionamiento subterráneo le tome de la mano, como siempre lo hago.
 Un gran bostezo vi en su rostro
--¿Cansada?- le dije en tono de sarcasmo, levantando una ceja.
-- ¡Papiiii!-- fue lo único que pudo pronunciar al mismo tiempo que me abraso, mientras sus pies los arrastraba, pues de verdad eso de nadar sí que fatiga el cuerpo.
Al llegar al mostrador (de las pizzas) pedí  mi orden a un robot-empleado que al atenderte no se inmuta en lo más mínimo, el  fastidio por su trabajo era visible, además que casi eran las 10 de la noche,  este jovencito, hablaba  de una manera peculiar, como rezando un rosario y tener prisa por terminarlo...

-- Muy buenas noches, bienvenido a Dominos pizza, ¿le tomo su orden?   bla, bla, bla, bla, bla, ¿Queso extra? Bla, bla, bla, bla 

Para ser honesto, solo entendí que mi pedido estaría en 30 minutos




Nos  sentamos en unas mesitas pequeñas y  mi hija me abraso. Pasaron unos largos minutos largos muy largos.
 El cansancio y la fatiga hicieron que mis ojos comenzaran a cerrarse. Comencé a cabecear, como lo hace un pollo moribundo. Con el ruido de los motores de refrigeración de fondo, mi hija comenzó a acariciar mi cabezay escuche murmurar con enorme ternura;
--¡Papi, ya estas viejito ahhh ya te queda poco cabellito en tu cabeza, y, y ,y tus canitas...ahhhh! ¡Prométeme que nunca te vas a morir! ¡Por favor, prométeme que nunca te vas a morir!

Olvide el cansancio, trague saliva, la mire a los ojos y le dije:
--Hija, sabes que nunca te mentiría, esto es algo que no te puedo prometer, tarde o tempano, algún día, hijita mía,  voy a morir.

Retire mi mirada de sus ojos, me levante, con un nudo el la garganta, camine un poco. Un par de lágrimas rodaron por mi rostro. 

¿A que padre o madre le gusta acariciar la idea de dejar a sus hijos solos, tengan la edad que tengan?
La vida es tan corta que apenas nos da tiempo de vivirla.

Sé que no estoy tan viejo, pero como sea ya viví, quizás un poco más del que cualquier otra persona de mi edad. He visto como se han ido muchos  familiares y amigos míos. A algunos la muerte les sobrevino de manera inesperada, otros, han  fallecido a  manos de la delincuencia. Definitivamente se que no somos eternos, al morir nada nos llevaremos y  nuestro paso por la vida es efímero y fugaz.
De regreso a casa comencé a recordar las promesas que algún día hice  a mi familia y que por cierto todas cumplí, ya que, estas promesas, las hice por amor, como lo hace todo padre que de  verdad ame a su familia.

Le prometí a Dios estar siempre al lado de mis hijos, pues el los puso en mis manos, hoy  mi hijo, Luis (el mayor) ya es un hombre, toma libremente sus decisiones y  asume las consecuencias de sus actos.
Karina es una mujer, casada, con dos hijos, sabe que toda acción tiene una reacción, sabe que la estabilidad de un hogar depende  de la tolerancia y respeto.
Alison a su corta edad es una mezcla de los que son sus hermanos, es disciplinada y  absolutamente responsable de su vida, a  mi esposa le prometí  estar siempre a su lado, en las buenas y en las malas, en la enfermedad y la prosperidad,  juntos de la mano hemos recorrido  el camino de la vida.
Me prometí a mi mismo una vida tranquila, con el favor de dios así ha sido.
Siempre he pensado que mi palabra vale y nunca he prometido imposibles. Jamás les he mentido, sea cual sea la condición soy franco y nunca prometo, lo que no será.

La vida me ha dado lecciones y yo las he aprendido. Así nada mas, sin cuestionar, un día aprendí que  El orgullo y la vanidad, salen más caros que el hambre y la sed


Sé de sobra que "Hacer promesas sin cumplirlas es peor que mentir, pues hacen creer, soñar y por ultimo llorar".

Y  yo... Yo no soy un mentiroso.

Hoy mi familia sabe que solo queda una cosa por cumplir.
 Les  he prometido caminar siempre a su lado y  ellos saben que siempre  estaré  allí, lo saben por que, lo que prometo, lo prometo con el corazón y lo sello con amor.

Ellos saben que hasta el último de mis días cumpliré
 La promesa que les hice.




miércoles, 27 de noviembre de 2013

El callejón de los recuerdos.


Los gatos  saben que tienen siete vidas. Quizás, creo yo,  esa sea la razón por la que son tan atrevidos y  astutos. Este minino en particular por las noches se le pude ver  en su callejón.  La obscuridad es su cómplice.  De regreso a casa tengo que atravesar sus dominios.  Son aproximadamente las 11 de la noche, yo camino por la banqueta y el por el tejado.

Al cruzar ese solitario callejón siempre me da nostalgia, quizás esa sea la razón por la cual ese minino me tiene preocupado.
¿Qué hay allí? ¿Por qué siempre ese gato esta solitario?
Últimamente lo he notado diferente, lo he notado preocupado. Se nota que esta triste. Se nota distraído y olvidado.

Hoy como siempre a las 11 de la noche pase por ese callejón y vi al gato en la banqueta recostado.  Estaba como dormido, pero respiraba agitado. Me acerque y  lo tome en mis brazos, acariciar su pelaje pardo es algo que nunca había experimentado. Algo vi en su mirada, no sé...

¿Los gatos sienten también tristeza? ¿Los gatos se sienten abandonados?

Pensé más en mí, que en ese pequeño felino solitario…
En aquel callejón obscuro sentados sobre la banqueta, mientras acariciaba su cuerpo, comencé a platicar con ese minino…


Recordé tiempo atrás cuando un diagnostico medico me puso desesperado, sin trabajo fijo, con gastos saturados, pagos de la escuela de mis hijos, agua luz, renta… y encima enfermo, ahora tendría que gastar en estudios, doctores, quizás hospitalización… unas lagrimas por mi rostro rodaron...  Aquel minino abrió al máximo sus ojos… yo solo seguí llorando. Unos maullidos muy fuertes me sacaron de aquella profunda tristeza...
-- ¡Miauuùùùù!  ¡ Miiiààààùùùù!
Seque mis lágrimas y continúe platicando con ese amigo inesperado
 --¿Sabes?-- Le dije mientras miraba esos ojos negros como la noche – “El momento más obscuro es antes del amanecer y Dios siempre estuvo a mi lado, a pesar de días y días de tragos amargos, hoy todo quedo en el ayer, todo sucede porque tiene que suceder, Dios nunca se equivoca,  y tarde o temprano todo será  parte del baúl de los recuerdos… todo habrá de suceder.
El gato se levanto, me miro fijamente, yo, me puse de pie, así,  en la obscuridad de ese cajetón nos despedimos.  El como buen felino de un brinco regreso a su tejado. Yo simplemente retome mi camino.

Cada vez que por las noches atravieso ese callejón de los recuerdos  siento alegría, pues el minino siempre camina a mi lado.

Sé que un día el tiempo me dirá “hasta aquí has llegado”
Sé que los gatos tienen siete vidas o al menos eso nos han enseñado.

Eso le envidio a los gatos, aunque solitarios, siempre salen triunfantes… de no ser así, no estaría ese minino todas las noches en aquel tejado.

Ahora entiendo, no es que los gatos sean solitarios, lo que pasa es que son reyes y dueños de su tejado.

Ese minino jamás por la vida será derrotado.

Siempre será amo y señor del callejón de los recuerdos.

Todos en el corazón llevamos un felino arraigado, quizás no tengamos 7 vidas,  pero tenemos la oportunidad  de re-hacernos, de corregir nuestra vida, de amar a alguien, tenemos el derecho  de enderezar el camino y lo más importante, creo yo, es que podemos alzar los  brazos al cielo y decir…

 “Gracias Dios mío por caminar siempre a mi lado”





jueves, 12 de septiembre de 2013

El autobùs.

 





Siempre he pensado que los seres humanos tenemos algo en común. 
 Algo que, a pesar de ser  todos diferentes,  nos hace ser iguales. Somos Humanos. La humanidad,  es ciertamente  eso, HU-MA-NI-DAD.  Somos millones de personas que estamos siempre en un mismo canal ,como si estuviéramos unidos por una fuerza invisible, al menos para mi, esa fuerza , ese lazo invisible , se llama AMOR.
Sin embargo, por alguna razón, hay algunas personas que les gusta ensuciar su vida, les  atrae enlodar y podrir su ser, disfrutan destruyendo el regalo mas hermoso del creador, “El alma”.  Y lo hacen magnificando toda la maldad que hay en su interior, sin importarles las consecuencias que esto pueda tener…

 En la búsqueda de  hacer crecer mi negocio, estuve buscando en internet un enfriador  para refrescos semi-nuevo.  Hay personas que de pronto dejan de usar algo, esto no significa que ya no sirva, simplemente ya no se usan. ¿Qué hay que hacer con ellas? Fácil,  venderlas ¿Cual es la forma más conveniente  de vender?   El internet.

Así, en la búsqueda de ese refrigerador,  mis pasos me llevaron hasta Netzahualcóyotl,  una ciudad que hasta ese día solo  conocía por lo que en los periódicos  se podía leer;

Altos índices delictivos.
 Mafias.
Extorsiones.
Secuestros.
 Cobro de derecho de piso (renta)
 Asaltos.
 Balaceras.

La línea B del  Metro me llevaría a  mi destino.  Mientras me acercaba a “Neza”,  vi una ciudad muy diferente a lo que me imaginaba, pues en algún tramo  el viaje es exterior , es decir, las vías del tren van de forma paralela a la carretera, esto nos da una amplia  vista de la ciudad mientras hace su recorrido.  Esta zona, lucia muy bien. Vi casas muy bonitas, muchos negocios, en concreto vi una comunidad  con mucha “vida”. La verdad  siempre pensé que Netzahualcóyotl  era un lugar de aspecto muy diferente, de pronto pensé que lo que escuchaba en la radio  y se  leía en los periódicos eran exageraciones, pues la nota roja siempre vende y los morbosos son el mejor publico.

Llegue a la estación Rio de los remedios, desde allí  llame a la persona que me daría la dirección a donde ir , me dio una serie de instrucciones y note  que estaba muy cerca, camine unas 7 calles, estas, como decía, eran muy limpias, salude a unas personas , ellas correspondieron,  eran como las 5.30 de la tarde. 

Al fin llegue al domicilio del vendedor, toque un timbre,  como ya “nos conocíamos por internet”  un joven abrió  las puertas de su hogar…
Después de un saludo caminamos por un pasillo, fuimos a dar a un local comercial cerrado, por los que vi allí hacían pizzas,  me comento que a raíz de que “La familia michoacana”  le pidiera una extorsión mensual muy alta, tendría que cerrar  su negocio, pues si no pagas, simplemente te  matan. 

Nunca espere escuchar una historia así.

Siempre he sido muy observador, y de algo estoy seguro, siempre se cuando alguien miente y/o cuando va inventando cosas, este joven estaba completamente  a-te-rra-do y hablaba con verdad.

 Convenimos un precio justo para los dos y  regresaría  al otro día a cerrar el trato, solo una condición me impuso  aquel hombre e insistía en ello  a cada momento;

“Por favor, ven lo mas temprano que puedas, por favor”


De vuelta a casa, busque en el camino una camioneta de fletes, la encontré e hice un acuerdo para vernos a las 8.00am.

Curiosamente, antes de entrar a la estación del metro, en el paradero de autobuses vi uno que me resulto familiar,  en el frente de su parabrisas decía  así;

Metro Rio de los remedios.
San Juanico.
 Cuautepec.
 Tlalnepantla.  

Excelente, era mi día de suerte, pensé, sin escalas  a mi casita, un boleto directo al hogar,  pues ese autobús me dejaría prácticamente a unos metros de mi destino final.
Hubo un momento en que tendría que decidir, aglomeraciones y transbordos entre el metro, tren ligero y un microbús  ò  un largo y placentero viaje en autobús. 

Después de dudar un poco elegí el autobús.


6.30 pm. 

Pague mi viaje, justo detrás del chofer me acomode, encendí mi teléfono celular, coloque audífonos en mis oídos, elegí música placentera y me dispuse a descansar…
Abordaron solo 4 mujeres y 5 hombres,  todos teníamos entre 40 y 50 años de edad, se me hiso raro que fuéramos muy pocos los pasajeros pues es un lugar donde grandes cantidades de personas transitan.
Al fin dio marcha el autobús e inicio un  largo recorrido en el cual atravesaríamos;  Netzahualcóyotl,  Ecatepec, la delegación Gustavo A.  Madero y Tlalnepantla.
A los cinco minutos recorríamos   un paraje largo y solitario, cerros y un rio era todo el paisaje,  vi a lo lejos una mujer que abrazaba a un hombre y detrás de ellos un hombre solitario, todos cargaban mochilas,  el chofer al verlos cambio su  carril de izquierda  a extrema derecha de manera violenta, la mujer hiso una seña y el autobús se dirigió hacia ellos, todos  los pasajeros comenzaron a gritar:

-- Noooo, noooo, no te pares, nooo!!

El chofer no les hiso caso, pues de verdad, no detenerse si era una opción y los pudo haber evitado.

Al detenerse el chofer abrió ambas puertas, el hombre solitario corrió a subirse por adelante mientras sacaba una escuadra  calibre .38 y cortaba cartucho, la pareja hizo lo mismo, con sus armas solo que   se subieron por la parte trasera, escupiendo de sus bocas las mas ofensivas y lastimosas palabras nos comenzaron a intimidar , yo fui el primero, de inicio me golpeo con la cacha de su pistola la cabeza,  me arrebiato el celular, un cachazo mas, me arranco los audífonos y me saco lo único de dinero que traía: 

Un billete de  $ 20.00 pesos.

 Atrás todo era caos y gritos, otro golpe en mi cabeza no me dejo pensar mucho, mientras el maleante puso con violencia su pistola en mi cabeza al mismo tiempo que me puso de pie y me grito:

 – ¡Saca la cartera hijo de tu pinche madre, saca la cartera!— me volvió a recargar el arma con mas violencia.
--¡No traigo nada, no traigo cartera!--  Le conteste mientras con mi mano intente quitarme esa pistola de mi cabeza.

 En la parte trasera pasaba lo mismo, gritos desesperados  y forcejeos.
El malhechor me encaro y pude sentir su aliento fétido -- ¡Saca la cartera  pinche cabron o te mato— Ahora puso la pistola en mi boca.  Se me ocurrió quitarme rápido el pantalón y al dárselo le dije,  – No traigo nada mas, llévatelo todo.

Me miro, sonrió de manera  burlona, escupió mi rostro al mismo tiempo que  aventó mi pantalón al pasillo, me senté nuevamente,  atrás las cosas era igual:
¡La cartera, saca la cartera!

 Se acuchaba sin cesar, solo que ahora la voz de la mujer asaltante sentencio de esta manera:

-- ¡Matalo. Matalo, matalooooo!

Las pasajeras  gritaron desesperadas --- ¡nooo, por favor ,  nooo!!!— se escuchaba el forcejeo y también como le golpeaban la cabeza a alguien,  el hombre que estaba junto a mi acciono su arma dos veces ,  ¡pum, pum!  Es un sonido breve y muy fuerte, ambos casquillos cayeron a mis pies, dos detonaciones  mas se escucharon por la parte trasera… ¡pum, pum!.. 

Se hiso un silencio absoluto.
Tuve la sensación de que el tiempo se detenía.
Todo transcurria en camara lenta.

El hombre que estaba a mi lado puso su arma  en mi cara,  la voz de la mujer verdugo, una vez mas se escucho:

 --¡Matalo, matalo, matalo,  yaaa!-- 

Con la pistola en mi cabeza, justo en mi frente,  mirándome a los ojos el asaltante intento jalar  del gatillo, vi como el dedo le temblaba,  yo lo mire, lo mire muy calmado,  entrecerré mis ojos y moviendo mi cabeza de manera negativa intente decir algo.   No pude.  Solo le pedí a Dios que mi muerte fuera rápida, solo le dije al creador  “llévame contigo”.  El ladrón grito:

– ¡Ya nooo, ya nooooo!

Apunto su arma contra el chofer, a una señal el y  sus cómplices abandonaron el autobús. Un vehículo ya estaba al frente , lo abordador y simplemente se fueron…

Me puse mi pantalón y vi como los pasajeros descendían del autobús.  A unos metros vi al hombre que le habían disparado,  estaba recostado en su asiento como si estuviera dormido,  inmóvil,  un hilo de sangre salía por su boca,  sus ojos aun estaban abiertos, estaban como mirando al cielo, estoy seguro que fue lo último que vio,  con delicadeza los cerré, deslice mi palma sobre su rostro aun tibio y le pedí a Dios misericordia por su alma y resignación para su familia,  junto a el había una bolsa de pan.

Ese pan no llegara jamás a una mesa.
Unos niños preguntaran a su madre:
--¿A que hora llegara papa?--
Una mujer  se quedara dormida cerca  de la ventana, solo despertara para enterarse que su esposo ha muerto.

Estoy seguro que la vida nos devuelve multiplicado todo lo que como seres humanos proyectamos al universo día tras  día. 

Haces unos días al anochecer  hacia frio extremo, vi a un hombre indigente abrazarse a si mismo con la intención de darse un poco de calor. Le regale mi chamarra pues yo estaba cerca de casa y pronto estaría mejor. 

Dos días más tarde alguien me regalo una chamarra 10 veces mejor…

 Hoy leí en el periódico que un pasajero mato a tres asaltantes en un camión… Son los mismos que antes mencione, creo que esa es la razón por la que escribí esto.

 La vida esta diseñada para cosechar y disfrutar los frutos de nuestro trabajo.

 Nada de lo que en esta vida logramos,  jamás nos podrá ser arrebatado,  cualquier cosa,  siempre regresara multiplicada.

 Tarde o temprano.

 A pesar de lo que parece, el camino fácil resulta ser el más difícil.

El que a hierro mata a hierro muere.

La buena vida es un camino que disfruto mucho, pues nunca voy solo,  todos vamos en el mismo autobús, somos millones los que deseamos con el corazón paz, amor y armonía.

Tengo la certeza que hay algo que ningún ladrón podrá robarme jamás,  y eso es mi fe en el creador y en su promesa:

“Nadie nunca podrá hacerme daño, si camino por el sendero del bien”

Así sea.