lunes, 18 de junio de 2012




Domingo 17 de junio 2012.


Los días nublados y lluviosos me gustan. Conducir por las mañanas y en domingo es algo que disfruto al máximo. Hoy es “El día del padre” y eso  me pone a reflexionar en algo; las mujeres que desempeñan es doble rol nunca son reconocidas. Eso es lamentable. Salen a trabajar muy temprano, ya dejaron la comida preparada, levaron a sus hijos a la escuela, durante el día se desempeñan en todo tipo de actividades; barrenderas, choferes, en oficinas, cocinas, aseo en casas, comerciantes, y otras que por respeto no he de mencionar, el punto es que tienen, por amor, la necesidad de llevar el sustento a su hogar. Al regreso a casa, son maestras que apoyan con sus tareas a sus hijos, lavan ropa, el aseo del hogar es inevitable… así todos los días… ¿Cómo es posible que un hombre sea capaz de renunciar a una mujer que todo le entrego?  Pero así es, y a veces, creo que es lo mejor, no tienen por que soportar (las mujeres) insultos, golpes, desprecios, humillaciones, daño sicológico… tanto daño hacen esa clase de hombres… y todavía se aparecen (hoy) y quieren que los hijos les hagan una estatua y les den un reconocimiento.

En fin.

En otro orden de ideas, también pienso en los que si son hombres y hacen bien su tarea. ¿Cómo sabemos, si nos hemos desempeñado bien como padres?... sin saberlo hoy la vida me daría esa respuesta…

Al llegar comencé a hacer mis labores cotidianas.Revisando en “Face” vi diversas felicitaciones y … me encontré una carta que me escribió mi hijo (¿?) Sorpresa absoluta. La transcribo tal cual…

Papá,

Me ha tomado muchos años el poder valorar justamente lo que has hecho por mi. Desde que te conocí hasta el presente. Ahora lo comprendo. No tengo cómo expresarte mi gratitud. Gratitud es sentir que has recibido algo que sabes no podrás pagar jamás. Eso siento por ti. Me has dado mucho: tu nombre limpio y digno, tu ejemplo recto,  tiempo,  amor, paciencia, además de tu visión anticipada de un futuro que exige cada vez mejores hombres.


Ser padre no es fácil. Nadie te da un manual de instrucciones y cada hijo es diferente. En tu caso la tarea es doblemente difícil, dada la naturaleza voluble e inquieta de tu hijo; ni yo mismo me entiendo en ocasiones. Ser mi padre no ha de ser nada sencillo.  Tú has sabido hacerlo de tal forma que no tengo nada que reprocharte; haz sabido ser el más confiable, constante y presente de todos mis amigos. Haz preparado para mí un futuro luminoso, del cual yo estoy ahora tomando las riendas. Nos has dado todo lo que es tuyo, incluyéndote a ti mismo.


Te pido que tengas confianza en tu obra: haz sabido hacerme fuerte, hábil, y a distinguir lo bueno de lo malo. Confía en mí. Tú me diste la vela y el mar: déjame navegar y verás que no te defraudaré.


Ahora quiero que sepas que todo lo que haga, todo lo que logre, hoy o mañana, es gracias a Dios, a ti y a mi madre. Y nunca olvidaré cuanto te debo. Siempre ocuparas una posición de honor en mi corazón, en mi mente, en mis frutos.

!! Te quiero tanto Papá!!

Tu hijo
Luis

Me quede mudo y con lagrimas en los ojos. Luis Alberto tiene 24 años y de mis hijos es el mayor. Convivimos todos los días e incluso a diario cenamos juntos en familia. El me enseño a ser de verdad un padre. Con el cometí muchos errores, mismos, que nos hicieron crecer como familia y hoy es posible que vivamos en armonía.

Nadie nace sabiendo y para ser padres nunca nos preparamos. Las fallas que tuve traté de enmendarlas de inmediato, renuncie a mi arrogancia, a la intolerancia. Puse en mi una semilla de empatía y simplemente deje que mis hijos me educaran… simplemente.

Cuando un hijo reconoce el trabajo que ha hecho en el su padre… es por que ya es todo un hombre.

De otro modo, también, llega el momento en el cual le reprochara todos sus errores y le despreciara toda la vida.

Hoy es mi día de pago.

Hoy estoy alegre, le doy gracias a Dios por los hijos que puso en mis manos, pues ellos me educaron e hicieron de mi lo que soy.

Hoy estoy feliz, pues mi hijo sabe que “En los momentos de reflexión crece el hombre”

“Tú me diste la vela y el mar: déjame navegar y verás que no te
defraudaré”

Gracias hijo mío.





miércoles, 13 de junio de 2012

Amor eterno.

Dicen que prometer amor eterno, es como prometer que una vela ardera por siempre… yo te prometo, que cada que “la vela” se consuma, encenderé inmediatamente otra, para mantener viva la llama de este amor.

domingo, 3 de junio de 2012

La promesa que les hice.



Jueves, 8.30 p.m. En la obscuridad conduzco por la autopista 86 Mexico - Reinosa, toda mi familia viaja dormida en nuestra camioneta;  mi esposa, hijos, nietos y yerno, regresamos de un viaje corto a un balneario en el estado de Hidalgo, que dicho sea de paso, es un paraíso: El tephe.  Alberca de olas, áreas verdes, aguas termales, toboganes y comida con sabor a provincia  aderezada con  mucha, mucha, diversión. Todo el día nos la pasamos en el agua. Yo estuve tres horas en la alberca de olas. Un pequeño descanso,  una cerveza helada y a nadar, otra vez, lento y suave.  El agua tibia y yo, éramos uno solo.  De vez en cuando abrazando a mi esposa, quizás  alguno de mis hijos o tal ves algún nieto. En estos paseos cortos, trato de aislarme de vez en cuando,  es decir, busco aislarme pues disfruto mucho la soledad, busco paz en mi interior y mi familia me lo permite.

Hacía algún tiempo les había prometido ese viaje.

Hoy se cumplió la promesa.

A punto de llegar a casa, todos comenzaron a estirase y bostezar como cuando suena el despertador,  con los rostros enrojecidos  recuerdo de ese día de diversión.  Todos coincidían en una cosa; Estamos cansados y tenemos hambre papá”…


¿A caso yo no tenía hambre? ¿A caso nunca me canso?
-- Muy buenas noches, bienvenido a Dominos pizza, ¿le tomo su orden?   bla, bla, bla, bla, bla, ¿Queso extra? Bla, bla, bla, bla 
Para ser honesto solo entendí que mi pedido estaría en 30 minutos
Luis (el mayor) ya es un hombre, toma libremente sus decisiones y  asume las consecuencias de sus actos. 
Karina es una mujer, casada, con dos hijos, sabe que toda acción tiene una reacción, sabe que la estabilidad de un hogar depende de uno mismo, de la tolerancia y respeto.  
Alison a su corta edad es una mezcla de los que son sus hermanos, es disciplinada y  absolutamente responsable de su vida.
 Las cosas materiales el creador las ha provisto.
 Como lo hace todo padre y madre que de  verdad ame a su familia.
La promesa que les hice.


Al parecer el papá nuca se cansa, de ser así… ¿Con quién se quejaría?

 A veces me pregunto: ¿Por que esos días, que se supone, son para descansar, regresamos más cansados?

Después de someterlo a votación, la decisión fue que cenaríamos pizza. Nadie tenía ganas de cocinar. Solo comer y descansar (?) así que tendríamos una breve parada en un centro comercial.

Como todos venían cansados” ,  solo mi hija Alison y yo descendimos de la camioneta. En la oscuridad del estacionamiento subterráneo le tome de la mano, como siempre lo hago. Un gran bostezo vi en su rostro

--¿Cansada?- le dije en tono de sarcasmo, levantando una ceja.
-- ¡Papiiii!-- fue lo único que pudo pronunciar al mismo tiempo que me abraso, mientras sus pies los arrastraba, pues de verdad eso de nadar sí que fatiga el cuerpo.

Al llegar al mostrador (de las pizzas) pedí  mi orden a un robot-empleado que al atenderte no se inmuta en lo más mínimo. El  fastidio por su trabajo era visible, ademas que casi eran las 10 de la noche. Hablaba  de una manera peculiar, como rezando un rosario y tener prisa por terminarlo...



Nos  sentamos en unas mesitas pequeñas. Mi hija me abraso. Pasaron unos largos minutos largos muy largos. El cansancio y la fatiga hicieron que mis ojos comenzaran a cerrarse. Comencé a cabecear, como lo hace un pollo moribundo. Con el ruido de los motores de refrigeración de fondo, mi hija comenzó a acariciar mi cabezay escuche murmurar con enorme ternura;

--¡Papi, ya estas viejito ahhh ya te queda poco cabellito en tu cabeza, y, y ,y tus canitas...ahhhh! ¡Prométeme que nunca te vas a morir! ¡Por favor, prométeme que nunca te vas a morir!

Olvide el cansancio, trague saliva, la mire a los ojos y le dije:
--Hija, sabes que nunca te mentiría, esto es algo que no te puedo prometer Tarde o tempano, algún día, hijita mía,  voy a morir

Retire mi mirada de sus ojos, me levante, con un nudo el la garganta, camine un poco. Un par de lágrimas rodaron por mi rostro. 

¿A que padre o madre le gusta acariciar la idea de dejar a sus hijos solos, tengan la edad que tengan?

Comencé a recordar las promesas que algún día hice (a mi familia) y que por cierto, todas cumplí, ya que, estas promesas, las hice por amor.

Le prometí a Dios estar siempre al lado de mis hijos, pues el los puso en mis manos. 




A mi esposa le estar a su lado, en las buenas y en las malas, en la enfermedad y la prosperidad, juntos de la mano recorremos a diario el camino de la vida.

Me prometí a mi mismo una vida tranquila, con el favor de dios así ha sido.

Las pequeñas cosas que les prometí, siempre se cumplieron; juguetes, mascotas, ropas, cumpleaños, viajes, etc.


Siempre he pensado que mi palabra vale y nunca he prometido imposibles. Jamás les he mentido, sea cual sea la condición soy franco y nunca prometo, lo que no será.

Sé que no estoy tan viejo, pero como sea ya viví quizás un poco más del que cualquier otra persona de mi edad. He visto como se han ido muchos  familiares y amigos míos. A algunos la muerte les sobrevino de manera inesperada, otros, han  fallecido a  manos de la delincuencia. Definitivamente se que no somos eternos, al morir nada nos llevaremos y  nuestro paso por la vida es efímero y fugaz.

La vida es tan corta que apenas nos da tiempo de vivirla.

La vida me ha dado lecciones y yo las he aprendido. Así nada mas, sin cuestionar, un día aprendí que  El orgullo y la vanidad, salen más caros que el hambre y la sed

Sé de sobra que "Hacer promesas sin cumplirlas es peor que mentir, pues hacen creer, soñar y por ultimo llorar".

Y  yo... Yo no soy un mentiroso.

Hoy mi familia sabe que solo queda una cosa por cumplir, les prometí caminar siempre a su lado, ellos saben que siempre  estaré  allí.

Los saben por que, lo que prometo, lo prometo con el corazón y lo sello con amor.


Ellos saben que cumpliré 








domingo, 8 de abril de 2012

Eliza.


 --Hola Eliza buenas tardes, entras al aire en 10 segundos.
--Gracias Adán, ya estoy lista.
-- ¿Lista?.. Entras en 5, 4, 3, 2,1.
--Hola que tal muy buenas tardes, bienvenidos a radio ESAD, mi nombre es Eliza Jaime y este es tu programa Eliza te hechiza con su vozy te invita a leer un libro”…hoy vamos a leer las batallas del desierto de José Emilio Pacheco.

Eliza, como desde hace algún tiempo, transmite por internet un segmento en la radio estudiantil ESAD. (Educación superior abierta y a distancia). Y lo hace con gran entusiasmo pues disfruta de la lectura así como de compartir la literatura con los demás.

Hoy al terminar la transmisión  recibió una noticia que le lleno de tristeza. Por algunas infracciones al reglamento, los directivos le informaron que dejara de transmitir su programa hasta nuevo aviso  

Eliza es como todos los jóvenes; rebelde e impetuosa, pero tiene una virtud; sabe obedecer y es disciplinada, así que acato la orden y trato de enfocar sus pensamientos en sus estudios.

Es el fin del cuatrimestre y  hay que poner todo el empeño posible. Lleva  notas de 90 y 100, así que no se puede dar el lujo de bajar sus calificaciones. 

 Necesita  mantenerse allí: en la cima.  La licenciatura en matemáticas la escogió  pues sus habilidades se lo facilitan, además, esta cursando el sexto semestre de la licenciatura en derecho en el sistema abierto de la universidad autónoma de México (UNAM). Cualquiera pensaría que estudiar dos carreras al mismo tiempo es mucho trabajo, pero ella no,  a veces por las tardes, da asesorías en línea de álgebra, geometría analítica, calculo integral y diferencial, matemáticas discretas y probabilidad a sus compañeros. Nunca esta quieta. Siempre quiere hacer algo. Siempre busca hacer más.

Eliza sabe que el camino  no ha sido fácil y menos en una silla de ruedas

A  temprana edad la poliomielitis; terrible enfermedad que afecta la medula espinal, le cambio la vida y marco su destino.

Los padres de Eliza, por desconocimiento, casi no permitían que las personas le vieran, tampoco permitían que tuviera contacto con el mundo exterior. Casi nunca salía a la calle.  Tuvo que aprender a leer en su casa.
Su abuela era su gran compañía.  Le lleno la vida de libros. Se los llevaba a escondidas pues su madre no estaba de acuerdo, pues ella, es de la idea, que las mujeres solo sirven para  el hogar y a su esposo, como sea,  en ellos encontró lo que llenaría por fin su vida; mundos mágicos que  en sus sueños visita, novelas; en las que sueña ser la protagonista, sin embargo encontró algo que nuca imagino Educación y cultura, su boleto para salir a conquistar el mundo

 Aun siendo una niña sabe que son solo sueños así que es realista y tiene que pensar en su futuro pues no piensa estar allí toda su vida, encerrada entre cuatro paredes.
Se prometió así  misma terminar cuando menos dos licenciaturas y así poder contribuir a mejorar la situación familiar. Que por cierto no es muy buena.

Sus  hermanas menores clara y Sofía han estado a su lado toda su vida.  Dios en su infinita sabiduría nunca se equivoca.  Puso a su lado dos maravillosas compañeras que están allí  todo el tiempo. Le asisten en todo momento.

Hace como un año, un domingo por la tarde, regresando de la iglesia todo transcurría de manera normal: entre juegos y risas, de pronto un pequeño charco resulto ser un gran bache y Eliza cayo en  el,  salió volando, ni la manos pudo meter, sus hermanas horrorizadas no creían  lo  que estaba viendo pues un hueso cercano a la rodilla se salió por completo, rápidamente cuando estuvo otra vez en su silla Eliza con fuerzas lo acomodo otras vez en su lugar y les dijo:   -- No se preocupen , no paso nada.

A pesar de ser muy fuerte le costo un largo tiempo de reposo y convalecencia.

La verdad es que nunca ha sido quejumbrosa y según ella.Nunca lo será.
Hoy después de una charla con los directivos de radio ESAD acordaron nuevamente que su programa regresa al aire

Eliza sabe que lograra sus objetivos, cumplirá la promesa que cuando fue niña se hizo, pues, nuca olvidara  a quien estuvo a su lado cuando mas lo necesito,  confía en la fortaleza de su espíritu y jamás se rendirá, como todas las mujeres es una guerrera, sabe que a veces se pierden batallas, más no la guerra.

Dios hizo a las mujeres de un material maravilloso, el amor, ademas les dio fortaleza y habilidades fuera de  lo común, desafortunadamente algunas de ellas lo ignoran y prefieren estar sentadas comiendo frente a un televisor.

Eliza esta apunto de llegar a la meta, ella lo sabe

Dios le dio el regalo más hermoso Le hizo mujer.

Ella se dio otro regalose hizo una gran, gran mujer.




martes, 13 de marzo de 2012

Padre nuestro.

Padre nuestro que estas en los cielos; gracias te doy por que me permites estar hoy nuevamente  junto a ti, en la obscuridad de esta habitación, en la tranquilidad de la noche, gracias te doy por llevarme de la mano a todos lados, por haberme librado de el mal y por llevarme por el buen camino.


Padre nuestro que estas en los cielos; en este momento estamos solos tu y yo, te doy gracias por todo lo que hoy me obsequiaste;  salud , bienestar, trabajo, éxito, fortaleza, conocimiento y sabiduría.

Padre nuestro que estas en los cielos; te doy gracias por este cuerpo, pues, sean como sean, estos pies, manos, ojos, cabello, en fin todo, todo tu me lo diste, y en tu infinita sabiduría nunca te equivocas. Me hiciste perfecto, así, tal cual soy.  Si estoy aquí, es por que sabes que tengo todo para ser una persona de éxito ilimitado.

Padre nuestro que estas en los cielos; perdóname si en algún momento fui arrogante y ofendí a alguien. Reconozco que soy humano y estoy en un camino de constante aprendizaje. Cuando me equivoco recuerdo el ultimo mandato que nos diste; “Ámense los unos a los otros como yo los he amado”
Por eso, yo también perdono a todo aquel que hoy me ofendió; de corazón: lo perdono. Mi alma jamás destilara odio ni cultivara enemistades.

Padre nuestro que estas en los cielos; te pido esta noche, mis sueños sean agradables,  así me permitirás descansar, pues el día de mañana,  habrás de darme nuevamente la oportunidad de vivir un nuevo día. Permíteme en ese nuevo día, hacer el bien a mi prójimo. A los que estén cerca de mí. Permíteme ayudar a alguien. Dame la oportunidad de hacer el bien desinteresadamente. Dame la dicha nuevamente abrasar a mis padres, saludar a mis hermanos, así como a todos mis familiares y amigos, permíteme  convivir  en armonía con mi esposa y mis hijos.

Padre nuestro que estas en los cielos; si fuera tu voluntad que mañana fuera mi ultimo día de vida, pues, que así sea. Te doy gracias por esta vida que me permitiste vivir.
--¿Sabes Dios mío? No tengo miedo, si he de morir te pido nunca dejes al desamparo a mi familia  ¿Puede un padre abandonar a sus hijos?  Yo se que no, por eso estoy tranquilo.

Si mañana he de partir de esta vida; te pido sea sin dolor, que sea rápido,  así, en unos instantes, estaré en tus brazos.

Por fin conoceré tu rostro y tu verdadero nombre. 


Acariciaras  mi cabeza y perdonaras mis pecados.

Al mirar tus ojos; por fin, descansare en paz.

Padre nuestro que estas en los cielos; que así sea.

Amen.


sábado, 3 de marzo de 2012

Mi camino por la vida.

”Una vez le pedí a Dios que me tomara de la mano y me llevara por la vida; lo que hizo, fue cargarme en sus brazos y llevarme a mi destino”


jueves, 16 de febrero de 2012

El hombre de negro.

Es sábado por la mañana, aproximadamente las 10.30  Ya tengo hambre. Lo mejor de ser tu propio jefe, es que puedes decidir en que momento será el “tiempo de desayunar”.

Este día decidimos hacer unos tacos. Tenia tiempo que no guisábamos “hígado encebollado”  Así que… eso hicimos.

Convivir en grupo es una de las cosas que mas me gustan, para esta ocasión nos cooperamos mi Padre "El ameza", Antonio  y Rodolfo . La verdad es que la pasamos bien, todos quedamos satisfechos pues comimos hasta saciar el apetito.

Después de unos 45 minutos noté que algo no estaba bien…

Un fuerte temblor en mis manos llamo mi atención. La ansiedad era incontrolable. No sabía lo que me estaba pasando.

Taquicardia, dolor de cabeza, temblor en la manos, dolor abdominal, nauseas… mis sospechas las confirme rápidamente pues no era la primera vez que me sucedía esto.

Solo para salir de dudas, pregunte a los que comimos, como se sentían.  Todos estábamos igual. Fuimos Intoxicados por clembuterol.

El clembuterol es usado indiscriminadamente para engordar al ganado vacuno, y esté, es metabolizado en el hígado del animal… así que… creo que nunca más volveré a comer este delicioso  platillo.

Asi que el resultado fue que mis niveles de adrenalina se dispararon hasta el cielo. Es una sensación muy desagradable. Estaba sumamente alterado. Quizás esa sea la razón por la que es una substancia prohibida en atletas, pues su fuerza y desempeño físico se incrementa considerablemente… esa tarde tendría la oportunidad de comprobarlo.

Alrededor de las 6.30 de la tarde ya estaba en camino hacia la ciudad de México, tendría que ir a la calle de Venustiano Carranza. Después del tren suburbano, habría que hacer uso del metro. Solo serian cinco estaciones; Hidalgo, Bellas artes, Allende, Zócalo y me bajaría en Pino Suárez.

Los sábados por la tarde los vagones del sistema de transporte colectivo metro no van como entre semana, es decir, puedes abordar y descender con cierta facilidad incluso hasta puedes encontrara algún lugar. Después de pasar la estación Allende, me acerque a la entrada del vagón para adelantar mi descenso. Las puertas estaban  frente a mí. Del lado izquierdo un niño, de esos que se les conoce como "de la calle" tenia unos de 13 años, vestía una  camisa negra de algodón muy sucuia , pantalón de mezclilla muy roto y visiblemente le quedaba grande pues con una mano se sostenía del pasamanos y con la otra mano evitaba que estos se cayeran, el atuendo era acompletado poy un par de tenis que obviamente no eran de su munero. A mi lado derecho, un hombre que media 1.60, moreno, vestía un traje negro con camisa blanca y corbata roja , corte de cabello a la moda, viajaba muy cómodo recargado en el pasamanos del asiento que es reservado para ancianos y minusválidos, así que de alguna forma, con sus piernas extendidas y brazos cruzados impedía el acceso a los posibles pasajeros. No importaba, no había muchos usuarios. Masticaba con la boca cerrada una goma de mascar. Con mirada despectiva miraba ocasionalmente a los demás.
En la estación zócalo el convoy hiso una breve pausa. Ocasionalmente la marcha se ve interrumpida y es el sonido del cierre de puertas, el que anuncia el reinicio en el servicio, este, es una especie de alarma que obliga a los usuarios a no tratar de abordar ni descender pues las puertas se cierran con una gran fuerza e incluso con violencia. Creo que todos respetamos ese sonido…
A punto de cerrarse las puertas una mujer pequeña, pero de una edad avanzada (quizás 60 años) intento abordar… las puertas  súbitamente se cerraron, estás,  prensaron su diminuta humanidad. La mitad de su cuerpo quedo dentro del vagón, la otra mitad afuera. El niño que estaba a mi lado con su manita intento jalar la puerta, pero fue inútil.  No teníamos mucho tiempo, en cualquier momento se reanudaría la marcha, de inmediato me acerque a las puertas, con todas mis fuerzas empecé a empujarlas a los lados, en ese instante fuimos sacudidos, pues el tren daba inicio su marcha, la mujer trato de mover sus pies para no ser arrastrada y fuertemente me sujeto de la camiza , en sus ojos pude ver el panico que sentia, la mismo tiempo el horror  invadió el rostro del niño. El hombre de negro indiferente nos observaba sin dejar de masticar su chicle y con los brazos cruzados. Abrí mis ojos descomunalmente y de mi garganta emergió un grito por el esfuerzo que hice, observe al niño que también soltó un alarido, no se si fue por imitarme o de miedo. Con todas mis fuerzas, una vez mas, jale las puertas y estas cedieron unos 40cms, el tren subitamente detuvo su marcha, la señora por fin se libero, me tomo por la cintura e ingreso al vagón, en ese momento le dije al niño -- ¡Quita rápido tus manos, pues cuando suelte las puertas se cerraran fuertemente!— asintió afirmativamente y de inmediato las quito,  en ese momento, solté las puertas, y estas se azotaron… En tres segundos todas las puertas se abrieron, ahora se que es una medida de seguridad,  no es común que las puertas sean abiertas mientras el convoy esta en marcha, es una fuerza hidráulica la que las mantiene cerradas, si el sistema detecta que son forzadas, todos los trenes se detienen para evitar una desgracia mayor.

El metro de la ciudad de México en verdad es seguro.

El hombre de negro sin dejar de masticar el chicle nos miro con desgano (al niño, a la señora y a mí)  con sus brazos cruzados nos dijo:
--¡Pinches nacos!
Sentí que mi sangre hervía, apreté mis puños y apunto estaba de reventarle la cara cuando llego un policía de seguridad:

--¡Quien abrió las puertas!— Pregunto enérgicamente el oficial.
-- ¡Estos dos!— De inmediato contesto el hombre de negro, mientras su dedo índice nos señalaba.
-- ¿Por qué lo hicieron? – Nos pregunto el vigilante mientras desenvaino su tolete, el niño temeroso se oculto tras de mi, la señora me abraso mas fuerte.

-- ¡Lo que paso es que la señora intento abordar, las puertas se cerraron, quedo prensada y como el convoy empezó a avanzar no tuvimos otra opción, el niño fue el único que ayudo!—  Le conteste al guardián del orden, mientras con la mirada quería (yo) matar al hombre de negro.

En el silencio del anden solitario, el policía con sus manos aviso al conductor que no había problema.  El guadian abordo el vagon junto a nosotros y asi se reinicio la marcha.

 Unas mujeres ayudaron a la señora y le ofrecieron un asiento. Algunos de los pasajeros con una sonrisa y moviendo afirmativamente su cabeza me agradecieron. Por unos instantes abrase al niño y le dije:

--¡Gracias, muchacho, gracias!

Con una mano (el niño) volvió a sujetar  el pasamanos  y con la otra su pantalón, mientras en su carita se dibujo una gran sonrisa. La señora tomo mi mano y con algunas lágrimas en sus ojos quiso decir algo pero… no pudo, en verdad no hacia falta, apreté su mano morena y arrugada, acaricie su cabeza y le dije:

-- ¡Hasta pronto, cuídese mucho!

Las puertas se abrieron. Había llegado a Pino Suarez. Solo dos personas, el policía y yo  descendimos. Las puertas  se cerraron.  El convoy fue desapareciendo por el túnel…

Mientras salía de la estación rumbo a mi destino, sentí una emoción indescriptible, pues nunca había hecho algo así por un ser humano, es decir, esta fue la primera vez que trate de salvar una vida, y lo logre. Lo hice con la ayuda de un niño. Mano con mano. Hombro con hombro.

Así como yo, una mujer y un niño compartirán esta historia a su manera, lo harán con emoción, con alegría, pues tiene un final feliz.

¿Y el hombre de negro? ¿Contara lo sucedido con alguien?
O quizás… solo se disculpe con sus "cuates"… que por la culpa de “tres pinches nacos” llego tarde… 

El vestido no hace al hombre. Se que el negro es elegancia y distinción.
 
Pero...  ¿Los sentimientos se pueden vestir de algún color?  Hoy se que si, pues un hombre permaneció inmóvil , de brazos cruzados, masticando un chicle, mientras una mujer era prensada por las puertas del metro, permaneció in-mu-ta-ble cuando un niño se armo de valor y trato de liberar a una mujer y... todavía los insulto pues le retrasamos su agenda.

Ese hombre tiene el alma más negra que su traje.

Con frecuencia uso el metro, así como el tren suburbano, veo miles y miles de personas.

Veo familias,  niños felices,  parejas que caminan de la mano, ancianos que caminan lento, personas que solitarias se dirigen a su destino, percibo hermandad y solidaridad.

 Veo un mundo, en donde si alguien cae, habrá  quien le brinde una mano.

Veo que el amor esta en le aire.

Este es mi mundo, el que he construido con mis decretos y afirmaciones, pues todo, es según como notros lo deseemos.

A quien no veo por ningún lado es a ese infame 

“Hombre de negro”.